miércoles, 30 de julio de 2014

Muebles de cine ( parte I )

El cine y la decoración son dos fuentes de inspiración para el ser humano. Pero no creamos que estos dos ámbitos no van de la mano por pertenecer a mundos diferentes. A lo largo de la historia cinematográfica de la humanidad han aparecido multitud de muebles y estancias como elementos pivotantes de escenas, secuencias y películas al completo. Si os apetece, vamos a ver algunos que inspiraron películas de nuestra infancia.

Uno de los elementos más recurrentes en el cine son los espejos. A mí, de joven, me tenía fascinado el espejo de Alicia en el País de las Maravillas. Con su marco de intrincadas formas, que hace que la vista se pierda en cada uno del los recovecos que se forman en él. Y esa superficie pulida, que en un abrir y cerrar de ojos, deja de reflejar la realidad  para transformarse en un portal hacia un mundo de fantasía, donde cualquier esquina y habitante desprenden magia por doquier. ¡Qué ganas tenía de poder atravesar aquel espejo!



Y quién no ha soñado nunca con tener una cama voladora como la que aparecía en La  Bruja Novata. Me parecía prodigioso el poder desplazarte por el aire con aquella cama vintage  que te podía llevar a lugares tan fantásticos como el fondo del mar o a una isla habitada por animales inteligentes. La cantidad de aventuras que he llegado a vivir en mis sueños cuando iba a dormir en la mía. 


Otra película de animación que llegó a la cima, repleta de fantasía y aventuras, es La Bella y la Bestia. ¡Y encima gran parte de los personajes protagonistas eran muebles! Qué gran historia de amor y superación. Y sobre todo, repleta de diversión, en su gran mayoría, aportada por la extraña pareja entre el candelabro casanova Lumiere y el mayordomo Ding-dong,  un espectacular reloj de pendulo que procuraba marcar el ritmo del castillo de la Bestia.




Y para terminar esta primera selección de muebles de película vamos a recordar otro mueble mágico. El armario de las Crónicas de Narnia. Un robusto, duradero y enorme armario que servía como puente al mundo mágico reinado por el noble león Aslan. Quién no hubiese querido tener en casa un armario de estos, ¡aventuras en un reino mágico cuando se nos antojase!.

Hasta aquí la primera parte de Muebles de cine. Prometo crear otra. Y estoy abierto a sugerencias.

Haznos llegar vuestras ideas y fotos a través de los comentarios de esta entrada o mediante nuestro Twitter o Facebook.