sábado, 9 de noviembre de 2013

Jaime Hayon, el último exponente del diseño Made in Spain


Nacido en 1974, el madrileño Jaime Hayon es actualmente considerado como uno de los diseñadores más importantes en el sector del interiorismo. Desde muy pronto, el diseñador tuvo clara su vocación y no dudó en cursar estudios de diseño industrial en su ciudad natal, que terminaría de completar en la Fabrica, la archiconocida academia de Benetton en Italia. Allí completó su formación y muy pronto Jaime Hayon comenzó a trabajar codo con codo con Oliviero Toscani, quien lo nombró responsable del departamento de diseño y con el que realizaría sus primeros proyectos importantes. En 2004, el diseñador comenzó su andadura en solitario, lo que supuso el ascenso meteórico de su carrera. Ha participado en proyectos de gran envergadura por todo el mundo y hoy es uno de los diseñadores contemporáneos españoles con más proyección mundial. Sus ideas han quedado reflejadas en numerosos hoteles y edificios, como el interiorismo de La Terraza del Casino de Madrid, y en las colecciones de las firmas más prestigiosas del sector en las que se ha atrevido con todo, como su reciente colección Gardenias para la firma BD, integrada por muebles de jardín.




Las creaciones y el concepto de diseño de Jaime Hayon despiertan, a partes iguales, controversia y admiración. Desde el comienzo, rehusó de cualquier concepto cercano al clasicismo en pro de proyectos eclécticos, con tintes neobarrocos o surrealistas y en los que mezcla de manera muy audaz la creatividad con la originalidad y formas muy poco comunes. El resultado son piezas capaces de dar mucha personalidad y vida propia a cualquier espacio. Arte y diseño, muchas veces separados, se unen y dan lugar a piezas con una atractiva extravagancia, opulentas y suntuosas que sorprenden, pero que también imprimen un aire diferente a cada espacio. La funcionalidad muchas veces queda relegada para dar protagonismo al diseño y la sorpresa. Sus creaciones han pasado por diferentes etapas, pero todas tienen unas características muy identificativas. Muchos de sus muebles muestran reminiscencias al mobiliario escandinavo al presentar motivos zoomórficos y una estrecha vinculación entre lo artesanal y lo industrial. Otras piezas guiñan a las tendencias de los siglos XVII y XVIII, por la opulencia y la abundancia decorativa, o a los años 80, con propuestas que bien están en la línea del Pop Art, por el empleo de colores brillantes o la temática. La innovación y la fantasía también son recurrentes en sus propuestas. Propone muebles dinámicos, exagerados y a los que siempre imprime alegría y carácter. Lo cierto es que el diseñador ha sabido captar la atención del mundo redifiniendo objetos cotidianos y dándole otro sentido al mobiliario que el mundo estaba acostumbrado a ver.